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Mira por donde he estado.

El día que hice Argentina – Uruguay – Brasil – Uruguay- Argentina – Paraguay

Como nadie va a Paraguay, por allí que paré

Pues sí, Bea, casi dos meses han pasado desde mi última publicación y muchos lugares, muchas personas, muchos “adiós” y muchos “hola, ¡cuánto tiempo!”, y muchos conductores que nos recogieron en esta aventura por Sudamérica a dedo.

No me queda otra que ser escueta, esquematizar y resumir cada sitio MARAVILLOSO en el que he estado.

Creo recordar que nos quedamos en Santiago, desde donde me fui a la HERMOSA Valparaíso No es una casualidad su nombre.

Arte callejero en todo Valparaíso

Arte callejero en todo Valparaíso

Calles de Valparaíso

Calles de Valparaíso

Vistas a Valparaíso desde La Sebastiana, la casa de Pablo Neruda

Vistas a Valparaíso desde La Sebastiana, la casa de Pablo Neruda

Así, sin tilde

Así, sin tilde

Calles de Valparaíso

Calles de Valparaíso

De ahí a Viña, un sitio que nadie visita porque, efectivamente, no es precioso, pero me quedé con la familia de mi amigo Javi (a quien conocí tiempo atrás en el sur de Chile) y ya era como mi familia: me trataron de lujo, viven en un lugar privilegiado de la ciudad y estuve a cuerpo de rey, que se agradece después de tantos kilómetros, además… ¡TENÍAN UNA ABUELA TIERNÍSIMA!

La abuela de la familia

La abuela de la familia

El siguiente destino fue Mendoza, en Argentina, que no me dijo más ya que no hice el circuito de las montañas, pero me quedé con unos amigos que son un encanto y, para llegar allí desde Santiago, recorrí algunos de los paisajes más espectaculares de mi viaje por la Cordillera de los Andes.

El sol prendiendo fuego a las nubes

El sol prendiendo fuego a las nubes en Mendoza

Luci y familia, AMORES

Luci y familia, AMORES

Bus divertido dejado de la mano de Dios

Bus divertido dejado de la mano de Dios

Vías de tren abandonadas en Los Andes

Vías de tren abandonadas en Los Andes

Y por fin Buenos Aires a reunirme con algunos amigos del viaje, una amiga de la carrera a la que encontré allí y una ciudad maravillosa con miles de cosas que ofrecer para todo el mundo… Buenos Aires sabe a tango.

My boy

My boy

La librería más hermosa del mundo

La librería más hermosa del mundo

La Casa Rosada

La Casa Rosada

Las madres de la Plaza de Mayo

Las madres de la Plaza de Mayo

LA CASA DE MAFALDA

LA CASA DE MAFALDA

Con mis colegas

Con mis colegas

La lucha feminsta está en cada rincón de la ciudad

La lucha feminsta está en cada rincón de la ciudad

Siempre hermosa Buenos Aires

Siempre hermosa Buenos Aires

Ferchu, mi querida uruguaya, me recibía por fin después de años de espera en su país, una pequeña joya con perlitas como Punta del Diablo y el siempre poético e inaccesible Cabo Polonio.

El sueño de Cabo Polonio

El sueño de Cabo Polonio

Casitas en Cabo Polonio

Casitas en Cabo Polonio

Cabo Polonio

Cabo Polonio

Despertar desde mi cama en Cabo Polonio

Despertar desde mi cama en Cabo Polonio

Punta del Este

Punta del Este

Atardecer desde la Ruta 10

Atardecer desde la Ruta 10

Ferchucita

Ferchucita

Punta del Diablo es un sueño

Punta del Diablo es un sueño

Montevideo no es una ciudad que diga mucho tampoco, pero tiene algo especial para vivirla.

Mi host en Montevideo, Niria la encantadora

Mi host en Montevideo, Niria la encantadora

Montevideo

Montevideo

De ahí comenzamos la subida hacia Brasil, y digo comenzamos porque Perrine, a quien conocí hace un año en Laos, se me ha unido al viaje un tiempo.

En Brasil subimos por Gramado y Canela en Semana Santa, sitios de Pascua por excelencia, demasiado turísticos pero en donde vivimos grandes momentos con la gente con la que nos quedamos de Couchsurfing.

Sara, mi persona favorita de Canela

Sara, mi persona favorita de Canela

 Cascada de Gramado

Cascada de Gramado

De ahí a Florianópolis, Bombinhas, Mariscal, Porto Alegre y… ¡Vuelta Montevideo! En donde me dejé la férula dental sin la que no podía vivir -.-

Mi host, Enzo

Mi host, Enzo

Playas escondidas de Mariscal

Playas escondidas de Mariscal

Atardecer desde el cerro de Mariscal

Atardecer desde el cerro de Mariscal

Mariscal

Mariscal

33 y sumando, me encanta cumplir años así

33 y sumando, me encanta cumplir años así

El equipo siempre presente

El equipo siempre presente

Playas de Florianópolis

Playas de Florianópolis

Una de las miles de playas de Florianópolis

Una de las miles de playas de Florianópolis

Con férula en la boca ya y camino a las majestuosas Cataratas del Iguazú, aprovechamos para conocer Colonia en Uruguay, un sitio muy cuco del oeste de Uruguay en donde la espalda me jugó una mala pasada por tantos kilómetros acumulados y en donde no me pude mover durante dos días (aunque seguí recorriendo a dedo cual robot).

Como Iguazú está tan lejos de este punto, paramos por el camino en Santo Tomé, Argentina, en donde conocimos a un grupo de gente top con quienes nos quedamos unos días. De ahí hasta El Dorado (no teníamos pensado parar aquí, pero el chico que nos recogió haciendo dedo, nos invitó a quedarnos esa noche en su casa a un asado y no pudimos decir que no).

Santo Tomé

Santo Tomé

Y ya, llegamos al día siguiente a Puerto Iguazú a disfrutar de esto:

La Garganta del Diablo

La Garganta del Diablo

Cataratas de Iguazú

Cataratas de Iguazú

El espectáculo de las cataratas de Iguazú

El espectáculo de las cataratas de Iguazú

Cataratas en cada rincón

Cataratas en cada rincón

Parque Iguazú

Parque Iguazú

Es caro entrar, pero mi labia me consiguió un 50% de descuento en la entrada 🙂

Y bueno, rumbo a Bolivia, teníamos que hacer paradas por el camino, así que nos quedamos una semana en Paraguay, en Asunción, disfrutando de la hospitalidad infinita de mi amiga Ianina y su familia. Una semana conociendo bien la gastronomía paraguaya, sus cervezas artesanales, sus gentes y su fiesta… Pero hay que seguir en breve.

Atardecer en San Bernardino

Atardecer en San Bernardino

Las calles de Asunción

Las calles de Asunción

Vivas y libres nos queremos

Vivas y libres nos queremos

La escalinata de Asunción, en Paraguay, también por las mujeres

La escalinata de Asunción, en Paraguay, también por las mujeres

Corazón de pollo exquisito de Paraguay

Corazón de pollo exquisito de Paraguay

SOPA paraguaya

SOPA paraguaya (has leído bien)

Camino a San Bernardino

Camino a San Bernardino

Me encantan las gafas

Me encantan las gafas

Chequeando mi agudeza visual

Chequeando mi agudeza visual

La chica de la sonrisa eterna (y no me refiero a mí) en Paraguay

La chica de la sonrisa eterna (y no me refiero a mí)

¡Qué crack! Y qué resumido, me merezco un 10 por meter tanto en tan poco. Un post sin ningun relevancia viajera pero que satisfará las necesidades temporales de mi familia y amigos.

Siento que no sea de mucha ayuda querido viajero. Cualquier duda de todo este itinerario, por aquí me encuentras 😉

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