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El día que… Hola Taj Mahal

Cómo es llegar al Taj Mahal.

Así fuimos los argentinos y yo en un bus cama de noche hacia Delhi:

Bus Jodhpur - Delhi

Bus Jodhpur – Delhi, 14 horas ahí

14 horas de viaje para llegar a la capital de la India. Una ciudad en la que la gente sólo suele hacer paradas técnicas por el caos que es y la polución que tiene. Nosotros nos quedamos dos días en un hostel al que se accedía por minicalles encharcadas y embarradas con olor a Chanel número 16 (2,3€ la noche).

Es cierto que la ciudad no tiene demasiado que ofrecer, pero algo hay, como un oasis en medio del caos y la suciedad que es la zona del parlamento y otros edificios ministeriales, en donde de repente parece que estás en medio de una ciudad europea: limpio, organizado, sin gente por cada milímetro cuadrado… Lo necesitábamos.

Nueva Delhi

Zona de Nueva Delhi que NO representa la ciudad

Delhi

Paseos, templos, el fuerte, comidas en terrazas… Delhi, ni fú ni fá: pásate si tienes tiempo. Como siempre y, sobre todo en Delhi, van a intentar timarte por los cuatro costados: no creas a nadie, nunca, parezca lo que parezca. Por ejemplo, cuando íbamos a la oficina del turista (en la estación de tren), un tío nos paró a la entrada diciéndonos que estaba cerrada, que fuéramos por otro lado, y otro salió por detrás diciendo que hiciéramos caso, que ese tío trabajaba en la estación. Por supuesto era mentira, te quieren llevar a una agencia a revenderte cosas más caras. Nosotras pasamos de él aunque nos costó, y luego encontramos a otro grupo de turistas que ya se iban con ellos y les paré para que no lo hicieran. En la estación hay carteles diciéndote expresamente que no escuches a nadie que te diga nada: la oficina del turista está abierta 24 horas al día cada día, vete siempre a ella.

Delhi

Los niños se quieren en Delhi y los adolescentes se bañan en la fuente

Obviamente, la gente que está en Delhi es porque va o viene a Agra, ciudad en donde se encuentra el monumental Taj Mahal, mi Maravilla favorita.

4 horas de viaje desde Delhi a Agra, en donde llegamos para dormir. Ahí fuimos a Big Brother Hostel, un sitio muy peculiar, poco lujoso pero cerca del Taj Mahal (10 minutos caminando). Nos pedían 300 rupias por noche: yo le negocié 200 rupias con cena, desayuno y toallas incluidas, sin problema (2,6€ al cambio). Es el típico sitio de India en donde a los dueños les preocupa más estar fumando con los huéspedes que el dinero y las formalidades y, aunque no es un lujo, está lo suficientemente limpio para una parada de una noche.

Taj Mahal

Entrando al Taj Mahal

Y ahí está, poco que decir de él. Nos levantamos a las 5:00 para ver el amanecer desde el Taj, lo cual es impresionante: no pudimos. Las entradas (10€, una barbaridad para lo que es el país) se compran en una taquilla al lado de nuestro hostel en donde abren a las 6, por lo que llegas a las 6:30 al sitio, hora a la que el sol ya aprieta. No olvidéis que hay que comprar las entradas en este puestecillo cutre de la carretera, más de uno y de dos se van directos al Taj y tienen que volver para atrás.

Fue construido por el emperador musulmán Shah Jahan en honor a su esposa favorita, que murió en el parto de su decimocuarta hija.

Taj Mahal

Taj Mahal

Lo bonito de la Maravilla es todo lo de fuera, los jardines y las vistas, especialmente con el cambio de sol. Dentro es muy pequeño y tiene muy poco que ver. Ya que el amanecer no se puede ver, os recomiendo que vayáis por la tarde para ver el atardecer, de verdad que el movimiento a su salida o a su puesta es indescriptible cuando juega con las formas del monumento.

También te puedes coger una barquita detrás del Taj para ver el amanecer o atardecer, pero es un río contaminado y asqueroso que no invita a estar cerca de él.

Desde el Taj Mahal

Desde el Taj Mahal

Y para matar el resto del día, tenéis un fuerte en Agra (en donde vivía el arquitecto del Taj Mahal y desde donde también tienes vistas muy especiales de la maravilla), el baby Taj Mahal y alguna cosilla más, pero un día en Agra es suficiente.

Por la noche nos metimos en un tren de 12 horas para dirigirnos a nuestro último destino: Varanasi (o Benaras). 12 horas que, por supuesto, se convirtieron en 20 debido a una huelga bestial de transportes que había en Delhi y que afectaba a todo el norte del país. Menos mal que ahí conocimos a un grupo de alemanes geniales que nos hicieron pasar el rato más entretenido 😉

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