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El día que… Fundación Vicente Ferrer

“Si algún día muero y existe la reencarnación, quisiera ser vaca en la India”, Fundación Vicente Ferrer.

Este post no tiene nada de divertido pero mucho de interesante, por si algún día quieres ir a la India.

El sábado 30 partí, llena de temores dicho sea de paso, hacia Anantapur. 7 horas de viaje sola en un tren de esos cuya concepción es muy cercana a la peor de las pesadillas de cualquier mujer… De esos que en las noticias cuentan que serás violada 15 veces por 7 hombres sin piedad.

 

Fundación Vicente Ferrer en India

No es cómodo, no.

No seré yo de esas personas que te digan que India no es así, que es un país maravilloso con gente maravillosa que te ayuda en todo y en donde te sentirás más a salvo que en Europa: no. En India hay una violación cada 20 minutos. Los hombres no reaccionan igual ante unos shorts que en Europa, ni ante un escote (cosa a evitar). Pero ni te violan en cada esquina ni sentirás que eres el blanco de todos los pensamientos lascivos de cada varón con el que te cruces.

Más que tener cuidado en India hay que tener sentido común: ropa discreta (no como yo), no andar sola en sitios en los que ni en España caminarías sola, saber en dónde te metes, gastarse un poco más por ir en compartimentos más seguros (un poco más son 3 euros más) y, por si te quedan dudas, spray de pimienta en el bolsillo, que no lo usarás nunca, pero cierta confianza te da. Además, hay hostels y viajeros por todas partes: deja la timidez en casa y acóplate, que además así tienes a alguien que te haga las fotos.

Y después de mis consejos de Seguridad Nacional (de nada policía de la India por ahorraros los trámites), volvamos al título:

El día que llegué a la Fundación Vicente Ferrer

Moncho, Anna y Vicente Ferrer

Moncho, Anna y Vicente Ferrer / Foto ALEJANDRO CARRA para ABC

Hay quien me dice que donar no merece la pena porque mucha ayuda se queda por el camino. Yo sé que no es así, y aún si fuera así, siempre digo que, si de 10€ sólo llegan 5€, que imaginen cuánto le llega a esta gente si donamos 0€.

Excusas para no ayudar hay muchas y son todas igual de inválidas válidas, pero si de verdad lo que te preocupa a la hora de dar dinero a quien lo necesita es que no llegue, la Fundación Vicente Ferrer tiene las puertas abiertas para todo el mundo, socio o no, que quiera ver lo que hacen con el dinero que les llega. Te alojarás 4 días sin tener que pagar nada por quedarte, ni por las comidas, ni por los traslados. Ellos te lo enseñan porque saben que es necesario ganar la confianza de la gente para que sigan o empiecen a colaborar (todo sin ningún tipo de obligación).

En el campus de la Fundación Vicente Ferrer

En el campus de la Fundación Vicente Ferrer

En la Fundación hay decenas de voluntarios y cooperantes de todas las edades muy abiertos a contarte y a tomarse algo contigo cuando acaban las visitas del día. Muchos están ahí viviendo la experiencia Erasmus que no vivieron en la carrera, otros porque de verdad es algo que siempre han querido hacer… Da igual el porqué, lo importante es ayudar independientemente de tus motivos. ¿Que Cristiano Ronaldo dona 1 millón de euros para salir en la revista? Bienvenido sea ese dinero tan necesitado.

(Sé que esto es un rollo, y lo sé porque ¡casi pierdo el avión ahora mismo! Me quedé perdida escribiendo y se me olvidó subir, y eso sólo pasa cuando cosas que pasan por tu cabeza y que se deberían quedar ahí se escriben en un teclado).

Casi pierdo el avión

No me puedo creer que casi lo pierdo

Visitas y proyectos de la Fundación Vicente Ferrer

El primer día visitamos un centro de discapacitados en donde se educa a los niños y, sobre todo, a las familias, que de otro modo, los abandonarían por no saber qué hacer con ellos.

Hicimos magia con niños sordomudos

Haciendo trucos de magia con niños sordomudos

El día siguiente fuimos, junto a la expedición de canarios, a visitar un pequeño pueblo para el que este grupo de las islas había conseguido decenas de bicicletas. Las bicicletas, que en el primer mundo usamos para jugar el poco tiempo que nos deja libre la Play Station, allí son fundamentales para los niños debido a que muchos tienen que caminar durante horas para poder ir a la escuela (motivo por el cual muchos no van a la escuela).

Algunas de las niñas con sus bicis

Algunas de las niñas con sus bicis

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Otra de las visitas que hicimos fue al hospital que la Fundación Vicente Ferrer tiene en Anantapur.

Es uno de los mejores hospitales de la zona, mejor que los hospitales del propio gobierno y los privados. Los médicos trabajan ahí cobrando unas 3 veces menos de lo que cobrarían en un hospital privado, pero la gente quiere ayudar. Realizan 500 operaciones al mes para la gente con menos recursos de la zona y los medicamentos son casi gratuitos: pagan 1 rupia (1€ son 75 rupias) para que sepan que las medicinas tienen un valor, pero es un precio casi simbólico.

Fundación Vicente Ferrer

Sala de espera del hospital

Fundación Vicente Ferrer

Una de las habitaciones del hospital

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La visita estuvo guiada por uno de los principales cirujanos del centro, quien nos contó mucho sobre el sistema de castas de la India y el funcionamiento del hospital.

La sociedad de castas en la India

Las castas menos privilegiadas son las más tratadas en el hospital. En India, cuando estás embarazada y esperas una niña, te dan el pésame, ya que la familia tiene que pagar grandes cantidades al marido cuando se casen, lo que también recurre en muchos “suicidios” de estas niñas cuando son mujeres y sus familias no pueden pagar la dote: si ella muere, él se puede volver a casar y cobrar de otra familia.

Si una familia tiene 2 ó 3 hijas, están arruinados. Por ello, es ilegal que los médicos digan el sexo del bebé antes de nacer (penado con 10 años de cárcel) dado que, si son niñas, abortan.

En cuanto a la educación, se invierte en el niño y no en la niña, puesto que ésta es criada para ser miembro de otra familia cuando se case, momento en el que pasa a ser la sirvienta del marido y de la suegra. Tanto es así que, cuando a unos padres les preguntan cuántos hijos tienen, sólo contestan con el número de varones, ya que la niña apenas la consideran de su propia familia desde que nace.

El último día visitamos un proyecto de ayuda a la mujer.

Ayuda a la mujer Fundación Vicente Ferrer

Proyecto de mujer

En una de las 3.000 aldeas a las que ayudan, se encuentra uno de los muchos proyectos de ayuda a la mujer en donde ellas trabajan y tienen sus propias posesiones. Las casas están a su nombre y los animales también (en India todo está a nombre del marido y la mujer por no poder no puede, tan siquiera, decir el nombre del marido en público).

Se enseña tanto a las mujeres como a los hombres cuáles son los derechos de la mujer y les dicen a ellos lo inteligentes que son al permitir a la mujer tener derechos (cosa que creo que está mal enfocada, pero algo es algo).

Hay muchísimas cosas que contar de la Fundación, muchas cosas que han hecho, hacen y proyectos de futuro. Ellos lo cuentan todo, con todo detalle. Un trabajo que comenzó hace 50 años ayudando a unos pocos ciudadanos de la India y que ahora ayuda a más de 3.000 aldeas.

Vicente lo empezó todo (aunque bien es sabido que, detrás de un gran holmbre, siempre hay una gran mujer, Anna).

Las ayudas llegan: haz algo por cambiar el mundo del que tanto te quejas. No cuesta nada echar una mano.

Vicente Ferrer

Fundación Vicente Ferrer

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