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El día que volé al fin del mundo: Ushuaia

Por fin piso Sudamérica y empiezo en el culo del mundo: Ushuaia

Y sí, tras tanto viajar por el mundo durante años, tras volver a casa por Navidad (como el buen turrón) después de un año de aventuras fuera, por fin aterricé en Sudamérica, un “continente” que aún no había visitado nunca, por lo que decidí irme al autodenominado culo del mundo (y con mucha razón), Ushusaia.

Escapando a mi nuevo destino

Escapando a mi nuevo destino

Me costó mucho tomar la decisión de no volver a trabajar a España y seguir viajando: así como unos 40 segundos me tomé para decidirlo. Lo he hecho por mí pero, sobre todo, por vosotros, mis fans: mi prima la Patri, las niñas, mi tía Adela, mi madre y mi hermana, las 6 personas que siguen fieles este blog (bueno, creo que mi madre pasa total de leerlo, así que a esas 5 personas ahí siempre fieles: va por vosotras).

Ushuaia el culo del mundo

Buscamos trabajo en un barco que fuera a la Antártida desde Ushuaia: no hubo suerte

Hace unas 3 semanas que aterricé en Ushuaia, Tierra del fuego, la región más al sur del planeta. Como mi buena amiga Mila me ha pedido insistente que proporcione contenidos urgentemente, me aventuro ya a escribir con las complicaciones de una tierra con menos wifi que Asia (no me lo esperaba).

Apunte: Mila no lee nada de lo que escribo.

Un barco que llegó un día a Ushuaia

Un barco que llegó un día a Ushuaia

Y como quiero ser más escueta que en entregas anteriores y más recurrente (aunque la tecnología me lo pone difícil), os cuento que hasta ahora he recorrido unos cuantos miles de kilómetros a dedo (la palabra autostop aquí no existe) cruzando fronteras entre Argentina y Chile.

Chile y Argentina

Cruzando fronteras

Apunte: aquí todo es muy caro, dicen que en el norte es más barato, pero de momento los precios son, en ocasiones, más elevados que en España. Por ello, latinoamérica está LLENO de viajeros haciendo autostop y con tiendas de campaña a la espalda.

Trekkings por Ushuaia

Trekkings por Ushuaia

En Ushuaia me quedé en casa de Raúl Nieto, un señor muy autóctono que no quiere saber nada del mundo y que nos llevó (Albert se ha unido a mí de nuevo durante un tiempo) a hacer unos trekkings preciosos en parajes desconocidos por casi todo el mundo.

Ushuaia trekkings

Sorteando las dificultades de rutas hinóspitas

Trekking al pico Vinciguerra

Trekking al pico Vinciguerra

Subimos al glaciar de Ushuaia (que tiene muy poco de glaciar), fuimos a la Laguna Esmeralda, al Parque Nacional Tierra del Fuego (si entras antes de que abran, no pagas entrada), y al monte Vinciguerra.

Bosque del Parque Nacional Tierra del Fuego

Bosque del Parque Nacional Tierra del Fuego

Parque Nacional Tierra del Fuego en Ushuaia

Lugares perdidos en el Parque Nacional Tierra del Fuego

Lagos Vinciguerra Ushuaia

Lagos del Vinciguerra

La típica foto

La típica foto

Laguna Esmeralda Ushuaia

La Laguna Esmeralda al final de un trekking de intensidad baja y precioso

Haciendo dedo en el Parque Nacional para volver a Ushuaia conocimos a Rubén, un tío genial que fue como nuestro padre el resto de días que estuvimos por ahí, dándonos de desayunar y quien nos invitó a nuestro primer asado argentino.

Desde entonces seguimos hablando y en contacto para encontrarnos en el camino más adelante.

Asado con la familia

Rubén detrás de la cámara

Asado argentino

Famoso y delicioso asado argentino

Asado argentino

Tiene la parrilla en su despacho, para no perder el tiempo

Asado argentino

Asado argentino

Pingüinos en Ushuaia

Intento fallido de ver pingüinos colándonos en un parque: aquí acabamos

Desde Ushuaia nos fuimos a Punta Arenas, Chile (para salir de Ushuaia has de pasar por Chile sí o sí) parando una noche a dormir en Río Grande.

En Río Grande no hay NADA

En Río Grande no hay NADA

Cruzando el estrecho de Magallanes

Cruzando el estrecho de Magallanes

Punta Arenas es como el punto de parada antes de seguir a Puerto Natales y no hay mucho más que hacer que ir a ver pingüinos por 60 euros.

De Punta Arenas a donde quieras

De Punta Arenas a donde quieras

Barco varado en Punta Arenas

Barco varado en Punta Arenas

Embarcadero Punta Arenas

Embarcadero Punta Arenas

En Punta Arenas, paseando por la calle, conocimos a Leo, un señor súper enrollado que nos llevó por ahí a enseñarnos la ciudad y con quien acabamos en casa de su ex-mujer con toda su familia teniendo una gran cena y una gran fiesta: pedazo de familia que nos trató como a familia y con quienes reímos durante horas y horas.

Cena en Chile

Cena de primera categoría

Salchipapa

Salchipapa (y no la de Leticia), plato típico de Chile

Cena en familia en Punta Arenas

Cena en familia en Punta Arenas

Argentina y Chile están constituidos por vastas extensiones de terreno con cientos y cientos de kilómetros sin nada, desérticos pero llenos de Guanacos, nuestros animales preferidos. He tenido la enorme suerte de ver, en estos largos recorridos, decenas de lagos glaciares con colores irrepetibles, cientos de Guanacos, decenas de zorrillos y liebres, el delfín austral (tonina) que es blanco y negro, avestruces, FLAMENCOS ROSADOS, un cóndor volando a nuestro lado en una carretera del desierto y UN PUMA, ¡UN PUMA! Pasando tranquilamente por delante de nosotros: lo vivimos a cámara lenta y, estábamos tan anonadados, que no grabamos ni hicimos fotos.

El Guanaco patagónico

El Guanaco patagónico

Lagos glaciares

Lagos glaciares en cada rincón del desierto

Choripan Chile

El delicioso choripán chileno con leche de plátano

Puerto Natales es conocido por la W, un circuito de trekkings coronado por las Torres del Paine. Nosotros, que no vamos con tienda de campaña, hacemos los trekkings en el día, así que subimos hasta Torres del Paine (a 150 kilómetros de la ciudad) en el día: 8 horas subir y bajar, y bastante complicado durante la última hora de ascenso pero increíble al llegar.

Subiendo a Torres del Paine

Subiendo a Torres del Paine

Torres del Paine

Torres del Paine

Guanacos camino a Torres del Paine

Guanacos camino a Torres del Paine

De nuevo pusimos nuestro dedo en alto en la carretera y cruzamos hasta El Calafate (Argentina), en donde pasamos los días también con un señor y su familia (a quienes conocimos haciendo dedo al sur del país), y en donde fuimos a el glaciar Perito Moreno, uno de los tops hasta ahora de mis viajes, por el contraste y lo diferente que es a todo lo que he visto. Me gustó tanto, que volví dos veces (si vas a ir, escríbeme y te digo cómo pagar 10 veces menos por tu entrada).

Glaciar Perito Moreno

Glaciar Perito Moreno

Ir a verlo es un espectáculo ya que, cada 5 minutos, enormes trozos de hielo del tamaño de edificios, caen haciendo temblar todo con un sonido ensordecedor (en el vídeo podréis verlo).

Perito Moreno

Perito Moreno

Por nuestra labia, conocimos a un chico que iba desde El Calafate a El Chaltén (Chile), nuestro próximo destino, en caravana, ¿JELOU? Planazo, transporte y alojamiento en uno.

Casilla rodante de El Calafate a El Chalten

Casilla rodante de El Calafate a El Chalten

En El Chaltén se hacen muchos trekkings, pero el más conocido es el Fitz Roy, una montaña muy transitada pero en la que casi no había nadie el día que subimos por el clima: lluvia y vientos fortísimos. Otras 7 / 8 horas subir y bajar a buen ritmo. Realmente, dado el viento, la última hora fue algo extrema ya que, literalemente y puesto que el camino es casi vertical ahí, el viento nos hacía perder el equilibrio y la caída era muy peligrosa, pero bien: mereció mucho la pena (es un poco parecido a Torres del Paine).

Subiendo al Fitz Roy

Subiendo al Fitz Roy

Cima del Fitz Roy

Cima del Fitz Roy

Lago glaciar en la cima del Fitz Roy

Lago glaciar en la cima del Fitz Roy

Beyonce y Jay Z subiendo al Fitz Roy

Beyonce y Jay Z subiendo al Fitz Roy

A grandes inclemencias climáticas

A grandes inclemencias climáticas…

Dormir en el Chaltén

El hostel más barato de El Chaltén, en donde el cuidado de la limpieza es muy escrupuloso como podemos observar en estas sábanas “blancas” -.-

APUNTE: mientras que el sudeste asiático es el sitio más fácil del mundo para hacer dedo (como os contaba hace unos meses), latinoamérica es muy complicado. Las distancias son enormes (con un mapa no te haces idea), hay tramos de carretera intransitables y miles de kilómetros por los que no pasa nadie y que tan siquiera están asfaltados. Las distancias más cercanas son de 300 kilómetros y te mueves muy despacio. A nosotros no nos ha pasado, pero hemos conocido a mucha gente que se ha pasado 8 horas en la carretera intentando que los cojan sin éxito.

La soledad del autoestopista en Sudamérica

La soledad del autoestopista en Sudamérica

Y muy importante para hacer autostop en Sudamérica, os puede parecer lo que sea, pero si los autoestopistas tienen apariencia hippie (la mayoría de los que recorren por aquí son así), las posibilidades de que te cojan se reducen drásticamente: los conductores nos lo han dicho y hemos visto cómo a nosotros nos cogían antes que a otros que llevaban más tiempo esperando porque su estilo era más alternativo. ¿Injusto? Puede, pero el coche es suyo y ellos deciden, y vuestra frustración por esta injusticia se va a ver acompañada por muchas horas tirados en carreteras solitarias, así que planteaos llevar un par de pantalones vaqueros que no estén rotos ni que sean muy caídos, una camiseta y una chaqueta normales en la mochila para estos momentos.

Autostop en Argentina

Uno de nuestros transportes: Walter White

Wicked campers

No nos cogió, pero estas furgos de alquiler siempre llevaban lemas muy divertidos

Ahí

Ahí

Para seguir nuestra ruta teníamos que volver a entrar en Chile, vía Los Antiguos para cruzar por Chile Chico, pero llegar era muy ambicioso y acabamos en Cochrane, lo cual también está muy bien porque fueron muchos kilómetros los que nos llevaron y ya estábamos en Chile.

Rumbo a Cochrane

Tras tantos kilómetros, pinchamos, y nos tocó cambiar la rueda

Los pasos fronterizos están forrados de pegatinas

Los pasos fronterizos están forrados de pegatinas

Ruta 40 Argentina

Ruta 40 Argentina

Los pasos fronterizos son una caseta a 300 kilómetros del pueblito más cercano con gallinas.

En Cochrane no hay nada que ver aunque es muy cuco. Aquí una señora nos dejó dormir en el suelo de su salón por 15 euros (os recuerdo que esto no es Asia: ES CARO). Aquí conocimos a Austin, un pibón de California encantador y con novia en su casa -.-

Austin y yo

Austin y yo

Él, que viaja en coche, nos dijo que al día siguiente bajaría a El Tortel, un pueblo muy auténtico que nos habían recomendado. Así que, lógicamente, bajamos con él y nos quedamos en casa de Pablo, un host fantástico a quien conocí por Couchsurfing.

El Tortel es diminuto, muy inaccesible pero lleno de encanto. Puedes visitar la Isla de los Muertos, con una historia estremecedora.

Aquí pasamos un par de días paseando, comiendo (Pablo tiene un restaurante en donde cocinábamos todos juntos), bebiendo y con nuestras ya características “fiestas” locales que celebrábamos en casas de familias locales a las que conocemos sentándonos a hablar con los oriundos de los lugares.

El Tortel Chile

El Tortel nos recordaba mucho a Asia

El Tortel Chile

Numerosos barcos facilitan el día a día de los habitantes de El Tortel

El Tortel Chile

El Tortel está rodeado de un lago inmenso, por ello se mueven en pequeñas embarcaciones

Aquí sentada estoy ahora en el restaurante de Pablo, escribiendo esto y preparando la mochila para continuar de ruta mañana. Veamos lo que tardo en poder subirlo al blog chicas.

Mila, he aquí el vídeo que tanto esperabas:

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