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El día que cruzamos la frontera: Nepal

Así empieza Nepal, muchos días y muchas historias.

Muchos de mis lectores (mi madre, mi hermana y la Patri) os habéis liado un poco con mi ruta porque no voy a publicando al día debido a las conexiones wifi de las que dispongo.

Ahora mismo llevo 2 semanas en Nepal y, a riesgo de parecer cansina pero haciendo gala de mi maestría al teclado y de mi capacidad de síntesis, os voy a contar todo en este post y así compartimos el tempo.

Frontera India - Nepal

Frontera India – Nepal

15 horas de Varanassi a Katmandú en una ruta que ya empezaba a mostrarnos algo que nos parecía imposible: las carreteras son aún peores que en India, para llegar a un país en el que mi amigo Rajeev sería mi anfitrión y me acompañaría en un viaje muy diferente, no como turista sino como local.

Los primeros días los pasamos en la capital, en donde lo primero que te pide el cuerpo no es una ducha, una buena comida o una foto del paisaje: lo que te pide es una máscara. Hay mucha polución (cosa que esperaba dejar atrás en India) y muchísimo polvo en el ambiente. Obviamente, tras el devastador terremoto  (del que hemos tenido muchas impresiones hablando con mucha gente que lo vivió), los escombros siguen por las calles haciendo de la respiración un desafío.

Outfit en Katmandu

Outfit en Katmandu

Algo a lo que te tienes que acostumbrar en Nepal es a los cortes de luz constantes en todo el país: no hay energía para todos y muchas horas del día los pasas en la penumbra sin ningún tipo de estímulo externo.

En Katmandú no hay demasiado que ver. Si algun@ tenéis una imagen en la cabeza de la ciudad, seguramente sea la preciosa ciudad de Patan (Katmandú realmente es el valle y se divide en ciudades y distritos), patrimonio de la humanidad y profundamente dañada por el terremoto.

Patrimonio de la humanidad: Patan

Patrimonio de la humanidad: Patan

Algunos de los edificios perdidos en Patan Katmandu

Algunos de los edificios perdidos en Patan

Terremoto Katmandu

Edificio emblemático antes y después

Los alrededores también son muy bonitos y caminar por Katmandú es una cita obligada, no para ver los numerosos puntos turísticos que no existen, sino para ver de cerca cómo uno de los mayores terremotos de la historia ha afectado a un país que, como muchos, no aparece en la agenda de preocupaciones diarias de los afortunados occidentales.

Nepal terremoto2

Con esas sujeciones mantienen los edificios en pie

Katmandu terremoto

Andamios sujetando edificios por toda la ciudad

Katmandu terremoto

Apunte: en Patan te van a pedir un permiso para pasear por sus calles. Así como lo oyes: estás en una ciudad normal paseando y alguien vendrá a decirte que pagues. Es algo inaudito que se han sacado de la manga, pero es muy poco dinero para nosotros y ellos lo necesitan, de verdad que lo necesitan.

Lo último remarcable que hicimos en la ciudad fue ir a ver a una living goddess… ¿Cómo explicarlo? Es una diosa (Kumari) a la que “descubren” cuando tiene 7 años y que se pasa encerrada en un pequeño templo hasta que tiene 14 años, en donde recibe educación y, de vez en cuando, visita de sus familiares.

No puedes hacerle fotos pero entras a verla en un cuarto oscuro. Ella no habla, mira con recelo y desconcertada. Para ellos es, sin duda, un orgullo indescriptible, tanto para su familia como para los creyentes que la adoran. Para mí, es algo muy cuestionable en cuanto a lo que principios de explotación infantil se refiere, pero hay costumbres que son muy difíciles de quitar (como el toreo, cada uno con lo nuestro).

Living goddess Katmandu

Foto de la diosa viviente en Katmandu a la entrada

También hice una cena española para una de mis muchas familias nepalís, fui al dentista (así como lo oyes: me hice un empaste en Nepal, #ViviendoAlLímite), fui a una clase de zumba con bailes de Bollywood y disfruté en cada rincón con las invenciones de los nepalís, como la sudadera de ADIDAS que ves en la foto o sus tan conocidos centros de comida rápida KFC, en donde se lee abajo en pequeño Kwality Food Café.

ADIDAS

Para entendidos

Dentista en Katmandú

Dentista en Katmandú

Rumbo al verdadero Nepal

Sí, sé que he fracasado en mi promesa de ser escueta, pero sintetizar dos semanas en pocas líneas es difícil en un país con tantas cosas que remarcar.

Así, unos días después de llegar a Katmandú, nos fuimos con Rajeev hacia el este del país (los turistas SÓLO van hacia el oeste), a quedarnos en casa de un amigo suyo y su familia. En Nepal, al igual que en muchas sociedades de Asia, la familia vive junta, todos ellos, hijos padres y abuelos, símbolo de respeto hacia la misma y hacia tus padres (símbolo de respeto del hombre, claro, la mujer abandona su vida para ir a vivir la vida del marido y de su familia).

Nepal

#terracitas

15 horas de bus nos separaban de Dharan (una ciudad fea, no nos engañemos) en la que vivimos unos días maravillosos con una familia increíble. Eran unos 15 miembros en la misma, gente de todas las edades con quienes compartimos mil historias y, sobre todo, mucha comida: no dejan de comer, hacen 6 comidas al día y te obligan a comer (símbolo de respeto también). Todo está muy bueno pero llegas a un punto que les suplicas que no te pongan más comida ni refrescos.

 

Así es Dharan

Así es Dharan

Ellos hicieron de nuestra estancia una cita inolvidable en este viaje en donde conocimos todas sus costumbres y en donde la gente ya nos conocía y saludaba por las calles, invitándonos a sus casas para seguir comiendo y bebiendo refrescos: vida de pueblo al 100%, muy divertido y peculiar.

Por cierto: la fruta está buenísima en Nepal.

Mi familia nepalí

Mi familia nepalí

De ahí nos fuimos a una boda nepalí, en donde pudimos presenciar, como en tantas otras bodas a las que hemos ido después, la cara de infinita amargura de la novia porque tiene que dejar su casa y a su familia ese día. La boda está llena de rituales y a ella asisten la familia de los novios y todo el pueblo, porque aquí todo se comparte, y todos en el pueblo están invitados (ellos ni se arreglan ni dan regalo, sólo van a fisgar y a comer, porque gusta mucho… Como en España vaya, pero sin la parte de la comida).

Comida básica de la boda

Comida básica de la boda

Zona del banquete

Zona del banquete

Los novios

Los novios

De ahí nos fuimos a Chakchaki, un poblado auténtico de Nepal en donde sólo hay alguna casa cada ciertos kilómetros, animales que trabajan como antaño y arrozales interminables junto a las tiendecitas de madera que se cuentan por millones en Nepal y en las que se vende exactamente lo mismo, pese a que estén pegadas unas a otras.

Las tierras desconocidas de Nepal

Las tierras desconocidas de Nepal

En este pueblo estuvimos en casa de otra gran familia, familiares de los anteriores y en donde, de nuevo, nos trataron de manera excepcional, alimentándonos constantemente con toda la comida y fruta orgánica que recogen de sus propios terrenos: todo lo hacen ellos, no compran nada, ni el arroz. Todo exquisito.

Mi otra familia nepalí

Mi familia nepalí

Fuimos a dar largos paseos en moto para disfrutar de los innumerables paisajes que te ofrece la zona (como podréis imaginar, la belleza de los paisajes del país hace que los horribles viajes de 15 horas en autobuses de la época de los dinosaurios se hagan mucho más amenos). Y fuimos a una escuela en donde nos recibieron con honores, del mismo modo que reciben a Beyoncé cuando va a visitar algún colegio desfavorecido. Hablamos con todos los profesores, dimos algo de clase de español a los niños (que estaban maravillados de aprender los números y las frases típicas de nuestro país), y también me tocó dar un discurso de motivación al profesorado del centro, quienes tienen que enseñar informática a los niños con libros de texto antiguos (las condiciones de la escuela también os las podréis imaginar).

Niños escuela Nepal

Ensimismados con nuestra presencia

Niños escuela Nepal

Ceremonia de bienvenida

Niños escuela Nepal

Libro que usan: busca el error

De aquí volvimos a Dharan para compartir más momentos con la familia, en especial con el bisabuelo, Dhan Raj Rai, un privilegio para mí ya que luchó en la Segunda Guerra Mundial (se lo llevaron llevaron obligado de India y estuvo con el ejército británico durante 28 años como capitán de la armada británica) y, a sus 91 años, le fascina sentarse con la gente a compartir todas las historias y batallas que ha vivido en el acontecimiento histórico más importante de la historia reciente.

Con el capitán de la armada británica

Con el capitán de la armada británica en la Segunda Guerra Mundial

Así, felices con la familia, les volvimos a decir adiós para seguir hacia el este más al este del país y hacer un pequeño trekking por los Himalayas, a un templo sagrado que se encuentra a 3.500 metros de altura: una de las mejores experiencias hasta el momento.

15 horas de bus, para no variar, y un poblado a muchísima altitud en donde hacía mucho frío y a donde van unos 400 peregrinos al día para subir al templo e irse al día siguiente. Merece la pena 200%. Todos los peregrinos (de todas las edades) te agradecen por el camino que tú, siendo occidental, hagas algo así (éramos las 2 únicas occidentales que estábamos ahí y probablemente nunca antes ni después vaya a haber más).

Trekking Nepal

Cada uno sube como puede

Trekking Nepal

Había abuelos que subían a espaldas de Sherpas

trekking nepal

Aquí no se libra de peregrinar ni la cabra

Era una subida de 6 horas por la cual, mis amigos nepalís, me advirtieron durante días que era muy dura, que la altitud podría afectarme, que aunque los locales tarden 4 horas, podemos hacerla en 6 para que yo me adapte… A las 4 horas y media yo estaba arriba tranquilamente y ellos tirados a medio camino comiendo glucosa y barras de chocolate para no morir asfixiados del “efuerzo”.

Trekking Nepal

Intentando hacer un vídeo: me sacó fotos en su lugar

Trekking Nepal

Subiendo

Trekking Nepal

Mi pelo congelado

En resumen: la experiencia fue muy buena. Ir subiendo con frío a las 4 de la mañana, entrar en calor en dos horas y de nuevo que el frío de las nieves altas te azote lo soportamos muy bien, especialmente cuando a las 3 horas de caminata empezamos a ver la montaña Kanchenjunga con sus altos picos nevados: la tercera montaña más alta del mundo, después del Everest y del K2 (8 de los 10 picos más altos del mundo se encuentran en Nepal).

Kanchenjunga

Montaña Kanchenjunga

Y de ahí nos volvimos de nuevo a Dharan, a pasar otro par de días con esta familia maravillosa en donde nos despedimos con una cena española-nepalí, con los mejores momos que hemos comido hasta la fecha y con mucha pena por decirles adiós.

Uno de mis favoritos

Uno de mis favoritos

Familia Nepal

Nepal es precioso, y con todo, su gente es aún mejor

La despedida fue muy emotiva, nos habían comprado regalos y ellos también estaban muy apenados, pero ¿qué podíamos hacer? El destino más turístico y occidental de Nepal nos espera: hola Pokhara.

 

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