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Mira por donde he estado.

Guys, this is Laos! Descubre un país desconocido

Laos, cuando a conocer mundo le sumas conocer a gente.

Y sin recibir mucho de un país del que esperaba muchísimo, llegué a un país del que no esperaba gran cosa y me lo dio todo: Laos.

OJO: si entras por tierra, en la frontera un tío va a querer medirte la temperatura y cobrarte por ello, NIÉGATE.

Un mes en Laos da para mucho y son muchas las cosas y sitios que visitamos y que nos pasaron, por lo que si no te gustan las entradas largas, puedes poner el ratón en la esquina superior derecha y presionar sobre la X ahora 🙂 Apunte: en Laos cuesta más negociar, pero aún así, lo hacíamos constantemente y seguíamos pagando siempre menos de 4 euros por dormir y alrededor de un euro por comer. Llegamos a Laos 3 días después de lo pensado por los problemas que tuvimos calculando la trayectoria en autostop:

Cómo llegar a Laos

De lujo pero a 10km por hora camino de Laos

Así, Albert, Isi y yo nos subimos en el último bus que cogimos de Diên Biên Phú a Muang Khua, y en él nos encontramos uno de los mejores regalos del viaje: Julia, mi argentina del alma, mi compañera de cama (porque nos tocaba dormir juntas, mentes sucias), de abrazos, de historias, de risas y de mucho más, y de quien no nos separamos desde ese día. Muang Khua Ya juntos, llegamos a un pueblecito encantador del norte de Laos en el que, en principio, no hay nada para ver, hasta que empiezas a caminar y te alejas un poco en el río para ver cómo los niños juegan dentro y saltan como verdaderos trapecistas, o bares locales recónditos escondidos mirando al río y a la naturaleza pidiéndote que no te levantes nunca, o karaokes clandestinos con 8 personas dentro que se convierten automáticamente en tus fans…

Muang Khua Laos

Puente de Muang Khua

Muang Khua es una pequeña joya que merece la pena visitar (durante un día) antes de seguir camino a una joya más grande: Nong Khiaw.

Gente en Muang Khua Laos

La gente 🙂

Monjes budistas en Laos

Jugando

Ninos jugando en Laos

La fortuna de no tener Play Station

Gente en Laos

El día a día de los locales

Muang Khua en Laos

Las calles de Muang Khua

Ninos en Muang Khua Laos

Cuando no tienes teléfono móvil conoces el significado de la palabra infancia

Ninos en Muang Khua Laos

Quiero volver a ser una niña otra vez

Si algo tiene el sudeste asiático son opciones para viajar: en coche, bus, avión, autostop, moto, en un “bífido” entre tractor y carro de caballos, en barquito… Y como lo demás ya lo teníamos cubierto, nos fuimos en un barquito local durante 4 horas desde Muang Khua a Nong Khiaw, otro pueblo encantador rodeado de pura maravilla natural.

Muang Khua río Laos

Medios de transporte local

Laos Muang Khua river

Ellos

Estos barquitos, obviamente, poco tienen que ver con los que podemos encontrar en nuestro continente: no son cómodos, ni muy limpios ni rápidos, pero merece la pena por estar navegando río abajo entre tanta naturaleza y tanta belleza… Por eso, y porque te da la posibilidad también de conocer mientras tanto a Rose, Ingels, Mariami, Dunya y Perrine, los nuevos integrantes de nuestro grupo.

Muang Khua barco Laos

Los locales ensimismados con www.eldiaque.com

Julia duerme en Laos

Sorry Julia, pero es inevitable colgarla

Laos amigos

Al fondo, el resto del grupo una hora antes de conocernos y juntarnos

Ruta en Laos bajando el lago Muang Khua

Maravillas de la ruta

Resumen: Rose e Ingels son una pareja de Alemania que vive en Suiza y que él es muy majo, pero ella es un AMOR ABSOLUTO, para cogerla y llevártela para casa. Mariami (AKA oh! Guys, una escuela, ¿entramos a ayudarles?), Dunya (AKA una de las mayores fuentes de ingresos en Colombia debido a las dosis de café que consume a diario) y Perrine (a quien no le queda un ápice de su piel sin alguna marca o cicatriz del viaje pero que es buena hasta decir basta) son 3 amigas de Losán (o, como escriben ellas, Lausanne) con las que, inevitablemente, todas las bromas derivaban en cómo se dedicaban a viajar con el dinero que nuestros políticos escondían en su país. 21 añitos tenían las 3 y podías sentarte a hablar con ellas durante horas y horas. Para no aburriros hablando de gente que no conocéis (y dado que podría llenar páginas del blog hablando de todas ellas), lo resumiré en: Guys, it is now or never!

Esto es lo más parecido que he encontrado de una foto de todos aunque falten Albert e Ingels y nadie salga bien (Rose e Isi de fondo)

Esto es lo más parecido que he encontrado de una foto de todos aunque falten Albert e Ingels y nadie salga bien excepto Julia, la del vestido de rayas (Rose e Isi de fondo)

Nong Khiaw Y dado que éramos un grupo de 9 personas, nos fue muy fácil negociar 4 bungalows preciosos a la orilla del río en Nong Khiaw por 2 ó 3 euros por cabeza (cracks).

Bungalows en Nong Khiaw Laos

Nuestros bungalows a orilla del río

Nong Khiaw backpackers Laos

Levantarte y ver esto

Amigos en Laos

Aquí sí, casi todos y un chico muy rubio

Nong Khiaw Laos

¿Te puedes resisitir a Nong Khiaw?

Trekking Nong Khiaw caves Laos

En busca de las cuevas perdidas

Cuevas en Nong Khiaw Laos

Explorando cuevas en sandalias

En Laos, mires donde mires, no puedes cerrar la boca. Todo es un paisaje preparado para componer una postal. Nong Khiaw tiene unos pocos restaurantes en los que comer muy buena comida laosiana (o india), unos cuantos hostels y bungalows y unos alrededores en los que perderte durante días. Alquilar unas motos nos costó 3 euros por día (cada uno) y la gasolina muy poco, apenas gastan. Estableciendo así el pueblecito como nuestro punto de estancia, fuimos a cuevas, cataratas (hay miles en Laos), pueblos colindantes y alguna ruta preciosa del camino. También hicimos un pequeño trekking de dos horas para subir al view point del pueblo, ¿qué puedo decir al respecto?

Nong Khiaw view point Laos

Foto muy original de espaldas viendo la puesta de sol

Nong Khiaw view point Laos

Bonito lo mires por donde lo mires (se paga un poquito por subir)

Nong Khiaw view point Laos

Las fotos a contrasol son difíciles, pero bonitas igual

Y aunque haya poco en este pueblecito, también pudimos reunir a otras personas para hacer una pequeña fiesta en nuestro bungalow: el que quiere, puede. Luang Prabang Gracias a nuestro numeroso grupo y para llegar un poco más rápido y aprovechar así los últimos días de Rose e Ingels con nosotros, alquilamos una mini van para los 9 (pagamos 4 euros por cabeza, la mitad de lo que nos pedían al principio) para dirigirnos a Luang Prabang, uno de los destinos más conocidos en Laos.

Night market Luang Prabang

Mercado nocturno

Ahí dormimos por 3 euros por cabeza la noche (hablo en todo momento de habitaciones privadas en buen estado, porque en Laos te salen igual que un dormitorio con 10 personas… Si sabes negociar, claro está). Luang Prabang está bastante lleno de turistas, pero sigue siendo un rincón precioso, especialmente cuando coges una moto y te vas a explorar todo lo que tiene alrededor. Sin duda, una de las mayores atracciones son las Kuang Si Waterfalls, unas cascadas espectaculares que te pueden recordar mucho al Parque Nacional de los Lagos de Plitvice en Croacia con el aliciente de que, aquí, puedes nadar, tirarte y mucho más.

Luang Prabang waterfalls

¡Allá vamos!

Luang Prabang waterfalls

Dounya, miss you!

Luang Prabang waterfalls Laos

Ese agua

Luang Prabang waterfalls Laos

La cascada final a la que puedes subir haciendo un trekking desde ahí

Como en cualquier rincón del mundo, si te alejas de donde está el tumulto es cuando encuentras sorpresas, como un pequeño laguito en medio del monte en el que un chico tiene un pequeño negocio montado. Es sencillo: hay un tronco que  cruza de un lado a otro del laguito, si lo cruzas sin caerte, comida y cerveza gratis, si no, la pagas (en el vídeo del final lo puedes ver). Fue muy divetido (y sólo Perrine, que es una crack en todo, fue capaz de cruzarlo una y otra vez).

Perrine Laos

Perrine, one of the biggest hearts I have ever met!

Si eres fan de los mercados (como Mariami, que podría pasarse 15 horas seguidas en uno), esta ciudad tiene uno muy grande que se presenta interminable para los que no nos motivan tanto. También tiene un bar a orillas del río para tomarte algo y una bolera a la que ir cuando cierran el bar (lleno de guiris todo, obvio, pero divertido). Además, cada mañana a las 5:30 hay una procesión de monjes que van por las calles pidiendo a los viandantes que van a verles, quienes les echan comida y dinero dentro de sus cuencos. Es bastante peculiar el acto y, sobre todo, la fe infinita que muchos profesan.

Comer en Luang Prabang Laos

Buffet libre increíble por 1 euro

Chilling en Luang Prabang Laos

Chilling en Luang Prabang

Pero no todo fue gloria en Luang: yo me puse enferma y Rose nos dijo adiós.

Laos

We will miss you

Rose Laos

Farewell Rose

Luang Namtha Haciendo un giro un poco sin sentido, de Luang Prabang nos marchamos al norte (muy al norte) para visitar un sitio que nos recordaba mucho a la maravillosa experiencia que vivimos en Sapa, a conocer la zona y a hacer un trekking de un par de días a las montañas de este característico lugar.

Laung Namtha Laos

Un mundo diferente

El primer día alquilamos unas bicis y nos fuimos a una cascada que no merece la pena, pero como ya dije antes, cuando te desvías un poco del camino, puedes encontrar cosas diferentes y locales, como una boda laosiana.

Boda en Laos

Festín de boda

Boda en Laos

Tímida

Bailes en Laos

Como no hablaban inglés, he de admitir que no estoy segura de que lo que se celebraba fuera una boda

Curiosos por el sonido de lo que parecía ser una canción típica de algún lugar, cogimos un desvío del camino marcado y llegamos a una celebración amorosa (espero) muy, muy, muy divertida. Rápidamente nos invitaron a sentarnos con ellos, nos dieron comida y, cómo no, Lao Lao, la bebida local del país que ellos mismos fabrican y que nos mantuvo animados día y noche. Bailamos los típicos bailes del lugar (que consisten en hacer un círculo e ir dando vueltas girando las palmas de las manos arriba y abajo), cantamos en un karaoke improvisado, nos sentamos a beber con todos los invitados que poco inglés hablaban pero tan amigables como en el resto del país, jugamos en el río con los niños, visitamos la pequeñísima aldea anexa y, no voy a mentir, corrían ríos de alcohol por nuestros cuerpos (para unos más que para otros). Con la resaca por bandera y como verdaderos campeones, madrugamos al día siguiente para ir a un trekking a una aldea espectacular en las montañas. He de decir que el trekking fue un poco duro, en el que tuvimos que escalar más que caminar en un terreno escurridizo y mojado, atravesando riachuelos en los que nos caíamos y aguantando bichos de todo tipo que se pegaban a nuestra piel. Fueron 5 horas de caminata (escalada), con una parada para comer: el chico que nos llevaba cogió una hoja gigante de un árbol e improvisó una mesa sobre unos troncos en donde nos sacó algo de comida de unas bolsas que traía… ¡FUE GENIAL!

Trekking en Luang Namtha

Trekking en Luang Namtha

Comida local Luang Namtha Laos

Comiendo en mesa improvisada en medio del bosque

Y la aldea, de nuevo, ¿qué puedo decir? Si una imagen vale más que mil palabras, 6 imágenes valen más que seis mil palabras.

Luang Namtha trekking Laos

Los niños de la aldea

Luang Namtha trekking Laos

Aquí se baña todo el pueblo

Luang Namtha trekking Laos

Las vistas con estas chicas tan lindas

Luang Namtha trekking Laos

Esta gente tan maja

Luang Namtha trekking Laos

Enanas cabañitas para que las parejas practiquen sexo (no es broma)

Luang Namtha trekking Laos

Preciosa

Al día siguiente bajamos a un ritmo más acelerado y aprovechamos a parar por el camino a visitar otro pueblo y pasar las últimas horas juntos por Luang Namtha. Sí, últimas horas juntos, porque decidí quedarme dos semanas más en Laos, lo que significaba separarme de mi Albert (mi alma gemela), con lágrimas en los ojos, obvio, ya que él de aquí se dirigía a Myanmar (preferí pasar un mes en Laos y conocerlo mejor, a pasar 15 días en Laos y 15 en Myanmar). A veces, cuando se es adulto, hay que tomar decisiones difíciles 😉 Y para que podáis digerir esta ruptura, voy a relegar al jueves la segunda parte de mi viaje en Laos, porque sin mi Albert, esto es un antes y un después.

Backpacking like rockstars

Hemos visto tantos atardeceres juntos

Backpacking like rockstars

La hemos liado parda (haciendo mención a una de las grandes socorristas españolas) en tantos sitios

Backpacking like rockstars

Y tantos trekkings a lugares espectaculares

Backpacking like rockstars

Inevitablemente nuestros caminos volverán a unirse

¡ARRRRRRIBA ESPAÑA!

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