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Mira por donde he estado.

Machu Pichu o Machu Picchu, Huayna Picchu, Huacachina… PERÚ

He decidio escribir mal Machu Picchu en el titular porque todos lo escribimos así.

Y así es, estaba harta de pasar frío en Bolivia y me vine al gastronómico Perú, a pasar frío también.

Lo normal, tras visitar Copacabana, es ir hacia Puno, pero vi a tantos turistas que iban para allá, que me entró una especia de hurticaria y decidí seguir hacia adelante hasta Arequipa, algo inconcebible para todos los conductores que me llevaban ya que, supuestamente, estaba yendo en contra dirección si luego quería ir a Cuzco, pero yo vivo al límite.

En Arequipa pude disfrutar de un clima cálido, de las vistas imponentes del volcán Misti, de una ciudad muy bonita, de su sorprendente campiña y de una gran gastronomía.

Comer en Perú

El Tacu Tacu es un pastel de arroz y alubia blanca frito y mezclado del día anterior, salteado con lomo con vinagre y cebolla: EXQUISITO

Comer en Perú

El clásico Ceviche Peruano: EXQUISITÍSIMO

Comer en Perú Rocoto

Rocoto (pimiento) relleno de carne, cebolla y salsa, con patata y queso gratinado: muy típico de la zona

Comer en Perú

El volcán Misti en Arequipa

Comer en Perú

La impresionante campiña verde en la árida Arequipa

De nuevo alcé mi incansable pulgar derecho y acabé, 14 horas después, en Cuzco (o Cusco, para gustos los colores). Cuzco es una ciudad preciosa aunque las fiestas patronales hciieron que no pudiera disfrutarla igual.

Obviamente, hice Couchsurfing, y bueno, a veces te toca dormir en mansiones y en otras ocasiones duermes sobre unas tablas: fue la experiencia más dolorosa de mi vida.

Cuzco Perú

Uno de los interminables monumentos históricos de Cusco

Dormir en Cuzco

Mi cama en Cuzco

Tiene muchos sitios arqueológicos que visitar como la impresionante Sacsayhuamán (que, como es imposible acordarse del nombre, lo llaman sexy woman). Yo fui a las 6:30 de la mañana, por lo que no pagué entrada y disfruté de un sitio emblemático incomparable sin ni un solo turista conmigo.

Sacsayhuamán Cuzco

Sacsayhuamán al amanecer

Sacsayhuamán Perú

Conjunto histórico de Sacsayhuamán, lugar donde se sacia el halcón

Sacsayhuamán Perú Cuzco

Al acabar con la nobleza Inca, se acabó con el conocimiento de cómo se construyó esta fortaleza

También visité el templo del sol (una puesta de sol increíble), y el templo del mono, un montón de piedras en donde encontré a una jipi de Ljubjana (Eslovenia) que se dedica a estar ahí sentada meditando y que te obliga a pegar tu cuerpo y cabeza a una piedra para hablar con la Pachamama (Madre Tierra), todo un show en donde mi capacidad magistral para contener la risa fue impecable.

Templo del mono Cuzco

Ahí se puso de repente a estirar mientras nos dejaba “hablando” con la Pachamama

¿Y qué es lo más importante que hacer en Cuzco? Comprar una sim card con whatsapp ilimitado por 1 euro… Bueno, eso e ir a Machu Picchu, os cuento cómo llegar…

Por muy fan que soy de ir a lo mío y llegar a sitios impensables por mi cuenta, creo que llegar a Aguas Calientes haciendo dedo es casi imposible, casi.

Contraté una excursión por 80 dólares (regateando muchísimo, suele ser 110 dólares) que incluía el transporte, cena, una noche de hostal y una especie de desayuno, además del guía y la entrada a Machu Picchu que cuesta 45 euros: fundamental ir con guía para entender algo, de verdad merece la pena.

Aguas Calientes Perú

Aguas Calientes, también conocido como Machu Picchu pueblo

Cómo llegar a Machu Picchu
Vas desde Cuzco hasta la Hidroeléctrica, en donde te bajas de tu mini bus y caminas durante 2 / 3 horas hasta Aguas Calientes, que es el pueblo a los pies de Machu Picchu. A Aguas Calientes sólo se puede acceder tras esta caminata desde la Hidroeléctrica o en un tren para americanos ricos que te cuesta como 200 ó 300 dólares: no hay carreteras para llegar.

Aguas Calientes es un pueblito, como podréis imaginar, bastante turístico. De hecho, yo conseguí en dónde quedarme allí a través de Couchsurfing, pero como tenía el alojamiento incluido en lo que contraté, pues nada. Si sois de acampar, también podéis acampar y pagaréis más o menos lo mismo que durmiendo calientes en un hostal con agua caliente y una cama.

Hidroeléctrica Machu Picchu

Así es el camino de 3 horas desde la hidroeléctrica hasta Aguas Calientes

Entonces, lo suyo es levantarse a las 4 de la mañana y caminar los 20 minutos que hay hasta la entrada del trekking a Machu Picchu, ya que a las 4:30 ya estará con una cola enorme y, como viajero que eres, querrás subir el primero a ver la puesta de sol desde esa maravilla y sin nadie fastidiándote las fotos, ¿no?

Pues así sobre las 5am. es cuando abren las puertas y comienzas, emocionado como un niño pequeño, tu ascenso a uno de los sitios que toda tu vida has querido visitar. El ascenso es corto, de hora y media o así, pero son escaleras y puede costar un poco, pero sólo un poco. Igualmente, la ilusión de llegar arriba a presenciar esa foto que tanto has visto, te motiva…

Machu Picchu Perú

La foto que deseas ver de Machu Picchu

Así que subes, sudas pero sonríes, llegas al último tramo de la escalera y… Dos millones de turistas ya revolucionados liándola parda en la entrada con un caos enorme: ellos subieron en un mini bús antes que tú -.-

Pero, por si eso no fuera poco, no podía faltar la niebla espesa que te permitirá, eso sí, imaginarte Machu Picchu (apenas verlo). Por esperanzas, que no quede: los guías te dirán que es así cada día, que en media hora se despeja, y te lo repetirán cada media hora.

Machu Picchu

Sólo fueron 5 minutos en que las nubes se marcharon un poquito: fue como una ilusión óptica

Bromas aparte, obviamente este sitio tiene una magia especial. Demasiado turístico, sí, pero hay que visitarlo y entenderlo. Ver desde tan cerca cómo pensaban y trabajaban los Incas es algo único, y no siempre está nublado, eso es una lotería. Unos amigos subieron una semana antes y se quemaron con el sol.

Por cierto, la entrada te incluye “3 entradas al día”, esto es, puedes entrar y salir 3 veces del recinto. Parecerá una tontería, pero hay que explotarlo al máximo, así que, cuando empiezas a caminar, los caminitos están marcados hasta la salida y no puedes ir hacia atrás, de modo que estás obligado a entrar y salir constantemente.

Además, lo van a cambiar ya para poder meter a más turistas, y tu entrada desde ahora sólo te permitirá quedarte un número limitado de horas en esta preciosidad, genial, ¿eh?

Machu Picchu

Te dicen los guías que los incas metían ahí la cabeza para escuchar a los dioses… Y bueno, ahí están estos turistas

Y tocaba seguir, así que de Cuzco me fui a Nazca, en donde no hay mucho que hacer pero puedes visitar sus famosas líneas que inspiraron el logo de Perú, las encuentras en el desierto de Nazca, en las Pampas de Jumana, y algunas vistas singulares más.

Nazca Perú

Las líneas de Nazca son antiguos geoglifos que también puedes visitar en avioneta para divisarlas mejor desde el aire

Nazca Perú

Los acueductos de Cantalloc

De ahí fui a otro de los destinos que, desde hace años, soñaba con visitar: el oasis de Huacachina.

Para llegar a él, hay que parar en Ica (y si tienes suerte, el chico que te levantó haciendo dedo, te invitará a comer uno de los mejores ceviches de Perú). Quizá hayas oído alguna vez que el Pisco viene de Chile: mentira.

En Perú hay una ciudad llamada Pisco, por algo es. Es bien famoso en el país y en Ica se destila, así como diferentes vinos. No te pierdas las visitas a las bodegas, sobre todo porque bebes gratis durante todo el día.

Bodegas Ica Perú

Bodegas El Catador, aquí es donde ponen todas las uvas mientras unos las pisan día y noche

Bodegas Ica Perú

Una bodega en la que el vino se sirve con una caña: al final de la calle 😉

Y llegó el gran momento de ir a Huacachina. “Está a 20 minutos de la ciudad”, me decían. “¿Cómo es posible?”, pensaba yo, si se trataba de un oasis en un desierto… Nada que ver, es un “oasis” artificial ya en medio de la ciudad, bastante caca, una decepción tras tantos años, pero las dunas que lo rodean son espectaculares, indescriptiblemente altas y hacer sandboard allí es una pasada.

Huacachina Perú

El “oasis” rodeado de dunas

Huacachina Perú

Sandboard en Huacachina: una tabla por dos horas 1 euro

Huacachina Perú

El “oasis” de Huacachina y la ciudad de fondo

Dejo Ica a mis espaldas y continúo a Paracas, a visitar la preciosa y diferente Reserva Nacional de Paracas y las Islas Ballestas (a las que no fui, pero tú vete).

Perú Paracas

En la Reserva Nacional de Paracas hay muchos acantilados, formaciones naturales, especies de animales y más, puedes recorrerlo en bici

Perú Paracas

En Paracas hay muchas especies animales, como ves en la foto

Hacer dedo de Paracas a Chincha

Julio José Iglesias me recogió haciendo dedo al siguiente destino

De ahí me dirigí a Lima y, por el camino, una de esas cosas maravillosas que pasan cuando haces dedo: me encontré a un chico que vivía en Chincha, un sitio que ni me sonaba pero en donde estaba la comunidad El Carmen. El Carmen, además de ser el nombre de mi barrio, es una comunidad en medio de la nada en Perú en donde viven afroperuanos, ¡AFROPERUANOS! Allí, traídos en la conquista como esclavos por los españoles y que se quedaron formando una gran comunidad… ¡No podía perdérmelo! El chico me invitó a quedarme en su enorme Hacienda con caballos y con Marta, la señora que les cocinaba y que lo hacía genial.

Hacienda San José Chincha Perú

La famosa Hacienda San José de Chincha, de estilo colonial (foto de Groupon, más bonita)

Las catacumbas de la Hacienda San José

Las catacumbas de la Hacienda San José

El Carmen es otro mundo a 10 kilómetros de Chincha. Ahí comen gato y bailan, ¡vaya que si bailan! Conocía a la familia del difunto Amador Ballumbrosio, un famosísimo músico y danzante afroperuano, condecorado en numerosas ocasiones por el país y con documentales propios en Youtube: ¡cómo me lo pasé!

Amador Ballumbrosio El Carmen Chincha Perú

La pared de su casa con todos sus reconocimientos

Si puedes visitar esto y no eres tan fan de lo turísticamente conocido, no debes dejarlo pasar.

El Carmen Chincha Perú

La familia de Amador

El Carmen Chincha Perú

El Carmen está repleto de gritos a la igualdad

El Carmen Chincha Perú

Aquí se come gato

Por fin llegué a Lima, una ciudad caótica pero muy bonita y LLENA de historia. No puedes perderte el Free Walking Tour de los chicos con el chaleco amarillo: son sólo dos, lo han creado ellos y les apasiona todo lo que cuentan, están llenos de información.

Lima fue uno de los enclaves en los que pude conocer mucho más la historia de los Incas, de Tupac Amaru I (no Shakur el rapero, sino el último Inca), y saber también que algunos Incas (como Atagualpa) no eran un ejemplo a seguir.

Lima Perú

Casa de Gobierno de Lima

Lima Perú

Basílica y convento de San Francisco de Lima

Lima Perú

Centro histórico de Lima

Laguna 69, hacía meses que tenía apuntado ir aquí, así que marché hacia Huaraz, en la Sierra de Perú, y me fui a hacer el trekking sin demasiada dificultad aunque cuesta un poquito.

Gratfitis en Huaraz

Hay gente que no importa que pinte las paredes

La Laguna 69, a donde llegas desde Huaraz en la sierra, está muy bien, pero si has hecho todos los trekkings de turno en el sur de Chile y Argentina como el Fitz Roy, Torres del Paine, Laguna Esmeralda y compañía, no impresiona mucho.

Laguna 69 Perú, Huaraz

Al empezar el trekking a Laguna 69

Laguna 69 Perú, Huaraz

Parte del camino a Laguna 69

Laguna 69 Perú, Huaraz

Se complica el clima al ascender y la orografía

Laguna 69 Perú, Huaraz

Laguna 69 en Huaraz

Peruanos

La gente que vive y trabaja en las alturas del Perú

Y, después de tantos meses de viaje, uno de los deseados: rumbo a la playa. Me encanta la playa aunque no soy de esas personas que es lo único que busca cuando viaja y que se estaría 10 días tiradas en la arena (tan siquiera 2 días), pero he pasado tanto frío, que el cuerpo sólo me pedía eso.

El trayecto es muuuuuy largo, así que paré de camino en Trujillo, una ciudad colonial PRECIOSA.

Plaza de Trujillo en Perú

Plaza colonial de Trujillo en Perú

El norte de Perú tiene un buen clima todo el año y Máncora es el sitio playero por excelencia de los viajeros: obviamente no fui ahí.

Tuve la suerte de encontrar, mediante Couchsurfing, Punta Sal, un sitio idílico en donde me quedé GRATIS en unos bungalows sobre la playa. Una playa vacía, en donde me dediqué a hacer paddle surf, jugar volley, charlar y ver Netflix con la gente de ahí, paseos larguísimos por la playa…

Estuve tres días que me supieron a gloria.

Si vas a Punta Sal y tienes suerte, quédate en la Pirámide del Mar, el mejor sitio, cómodo, buenísima comida y bastante barato para el paraíso que es eso.

Punta Sal Perú Máncora

En el bungalow de un amigo en Playa del Amor, al final de Máncora

Punta Sal Perú Máncora

Playa del Amor

Punta Sal Perú Máncora

Puesta de sol desde la Pirámide del Mar en Punta Sal

Punta Sal Perú Máncora

Qué grandes en la Pirámide

Punta Sal Perú Máncora

Punta Sal playa

Punta Sal Perú Máncora

Playa de Punta Sal

Tumbes fue mi última parada antes de dejar el país, en donde me quedé con otro chico de Couchsurfing y en donde, básicamente, me dediqué a beber Pisco de todos los sabores, comer muy bien y cantar en el karaoke con mi habitual éxito entre las masas.

Ecuador, espera que voy…

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